Narela

Lima

Pedaleando con rumbo al éxito

Narela convirtió una oportunidad surgida durante la pandemia en una empresa que hoy toma decisiones a partir de información, herramientas digitales y una gestión cada vez más profesional.

Narela tiene 33 años, es licenciada en Negocios Internacionales y cuenta con una maestría en Dirección de Marketing. Antes de emprender, trabajaba en los rubros de importaciones y compras, una experiencia que más adelante se convertiría en una base importante para desarrollar su propia empresa.

Quisal Bicicletas nació en 2021, durante la pandemia. En ese momento, muchas personas comenzaron a utilizar la bicicleta como una alternativa de transporte para reducir el riesgo de contagio. Narela acababa de dejar su trabajo y vio la oportunidad de aplicar los conocimientos que había adquirido.

“Quisal Bicicletas nació de una oportunidad, porque justo en el COVID todos veían el tema de que tenían que utilizar la bicicleta para poder reducir el tema de los contagios”, recuerda.

Desde el inicio, su objetivo fue construir un negocio propio que pudiera crecer y consolidarse. Para ella, esto significaba ir más allá de vender productos: debía organizar las finanzas, controlar el inventario y contar con información que le permitiera tomar decisiones.

Buscar financiamiento y encontrar barreras

Con el crecimiento del negocio apareció la necesidad de ampliar el stock de bicicletas y mercadería. Narela buscó entonces su primer crédito empresarial. Acudió inicialmente a cajas financieras, pues consideraba que podrían responder mejor a las necesidades de una emprendedora. Sin embargo, recibió varias respuestas negativas.

“Fui sola yo a buscar a las cajas, a presentarme, a decir: ‘Sí, yo soy’. Pero siempre había como esa pregunta: ‘¿Tú eres la dueña?’”.

Narela recorrió diferentes entidades antes de obtener una respuesta favorable. Finalmente, el crédito fue aprobado después de que su esposo la acompañara a la agencia.

“Él va, me acompaña ese día a la agencia y efectivamente me hicieron caso. Uno piensa que las cosas quizás son así, pero no crees que es tan real hasta que te toca en persona vivirlo”.

La experiencia le generó frustración. Además, la entidad le ofreció un monto superior al que buscaba y con una tasa que consideró demasiado elevada. Aunque el crédito le permitió invertir, pagar algunas deudas familiares y estabilizar las finanzas de la empresa, decidió no volver a solicitar otro bajo esas condiciones.

Su principal temor era no poder cubrir las cuotas durante los meses de menores ventas. “En el negocio hay meses que son altos y también hay meses que son muy bajos”, explica. Para tomar la decisión, fueron importantes las proyecciones financieras y el respaldo de su familia.

El orden como base para crecer

Desde sus primeros años, Quisal Bicicletas incorporó sistemas digitales para registrar ingresos, gastos y movimientos de dinero. Narela tenía claro que necesitaba información real sobre el estado de la empresa.

“Si tú no sabes realmente qué entra y qué sale de tu empresa, no vas a tener una buena base para tomar decisiones financieras, gerenciales o hasta comerciales”.

Para ella, existe una diferencia entre mantener un pequeño negocio y construir una empresa con posibilidades de crecimiento. Por eso considera fundamental formalizar los procesos desde el inicio y no depender únicamente del papel.

Actualmente, Quisal Bicicletas utiliza una plataforma para registrar las ventas, emitir boletas y facturas, controlar el inventario y realizar el cierre de caja. Las personas encargadas de sus tiendas participan en este proceso y registran diariamente las entradas y salidas.

Este orden requiere tiempo y seguimiento. Los cuadres diarios pueden tomar entre 30 y 40 minutos, y uno de los mayores desafíos ha sido lograr que todo el equipo mantenga la información actualizada.

“Lo más retador de mantener ese orden todos los días es el seguimiento: que todo esté registrado y que las personas del equipo se acostumbren a trabajar de esa manera”.

La información obtenida le permite conocer qué productos tienen mayor demanda, cuánto vende la empresa cada mes y cuál es el estado del inventario. Con estos datos puede tomar decisiones comerciales y financieras con mayor seguridad.

Invertir para tener visibilidad

Otro momento decisivo para Quisal Bicicletas fue comenzar a invertir en redes sociales. Narela no se limitó a publicar contenido: destinó un presupuesto para campañas en Meta y Google, y asumió directamente la gestión de estas plataformas.

“Una decisión que marcó un antes y un después importante en Quisal Bicicletas fue invertir en redes sociales”.

A través de Facebook desarrolla campañas orientadas a recibir consultas y generar ventas, mientras que Instagram le permite mostrar sus productos y crear contenido. Las estadísticas también la ayudan a identificar qué público responde mejor a cada publicación.

Adaptarse a estas herramientas ha sido un proceso continuo. Las plataformas cambian constantemente y Narela debe mantenerse aprendiendo para utilizarlas de manera efectiva.

La empresa también ofrece diferentes medios de pago, como Yape, Plin, transferencias y tarjetas. Para Narela, brindar estas alternativas facilita la experiencia de compra y evita perder ventas.

“Utilizar billeteras digitales o medios de pago digitales ayuda a elevar las ventas porque le das la opción al cliente de que pueda pagar con lo que se sienta más cómodo”.

Crecer con información y seguridad

El uso de herramientas digitales también ha hecho necesario reforzar el cuidado de la información. Debido al contexto de inseguridad, Narela decidió dejar de aparecer personalmente en los contenidos de la marca. Además, procura que el acceso a las cuentas bancarias y a la información financiera esté concentrado y bajo su supervisión.

A lo largo de este camino, ha aprendido que dirigir una empresa requiere adaptarse a situaciones que no siempre puede controlar: los cambios del mercado, la relación con proveedores, las necesidades del equipo y el comportamiento de los clientes.

“En estos años creo que he aprendido a ser muy resiliente y a saber que, a pesar de que uno quiere controlar todo en su empresa, es muy difícil porque dependemos de muchas personas”.

Actualmente, Quisal Bicicletas cuenta con un equipo de seis personas y dos puntos de venta. Narela espera que, en los próximos años, la empresa esté más consolidada, tenga mayor estabilidad económica y fortalezca a su equipo.

A otras emprendedoras que todavía dudan sobre digitalizar sus negocios les recomienda comenzar cuanto antes.

“Ya estamos en una era tan moderna que no podemos seguir con un papel y un lapicero. Tenemos que digitalizar para tener una empresa mucho más profesional y que pueda crecer”.

Al mirar hacia sus primeros años como empresaria, Narela reconoce el miedo y la incertidumbre que acompañaron el inicio, pero también todo lo que ha logrado superar.

“Le diría a la Narela de hace seis años que lo logramos, que a pesar de que desde un inicio tuvimos mucho miedo y mucha incertidumbre, logramos pasar esas barreras y hemos aprendido mucho, tanto personalmente como profesionalmente”.