Micaela

Ucayali

El valor de aprovecharlo todo

Para Micaela, emprender es hacer lo que ama y avanzar, paso a paso, hacia sus sueños. Desde Pucallpa, lidera Wame Amazon Fish, un emprendimiento familiar que transforma el paiche en una oportunidad económica sostenible, apostando por el aprovechamiento integral de este recurso emblemático de la Amazonía. 

“Ser emprendedora significa hacer algo que me gusta y luchar por mis sueños.” 

Su iniciativa desarrolla productos derivados tanto de la carne como de las escamas del paiche. Entre ellos destacan la cecina, chorizo, hamburguesas, cabanossi y hojuelas, todos precocidos y empacados al vacío. Además, impulsa una lógica de economía circular mediante la elaboración de bisutería y la extracción de colágeno a partir de las escamas, así como productos innovadores como helados artesanales y “curichis” de frutas amazónicas enriquecidos con proteína. 

El camino emprendedor de Micaela comenzó en 2022, tras participar en la Expo Amazónica de Chachapoyas. Allí identificó la alta demanda por estos productos y decidió formarse en su procesamiento, dejando atrás su experiencia en el ámbito administrativo para apostar por un proyecto propio.  

“Ahí vi la demanda que tenían estos productos y también vi que sí podía con este emprendimiento.” 

Como empresa nueva, uno de sus principales desafíos ha sido el acceso a financiamiento, una barrera que ha enfrentado apoyándose en su familia y avanzando de manera progresiva. 

“Como somos una empresa nueva, todavía no podemos acceder a créditos, pero estamos avanzando paso a paso.” 

Un impulso clave en su crecimiento ha sido su participación en Strive Women, a través de capacitaciones que fortalecieron sus habilidades empresariales y financieras. Gracias a este proceso, Micaela aprendió a elaborar un plan de negocios, valorar mejor sus productos, mejorar su presentación comercial, usar herramientas digitales como WhatsApp Business y separar sus finanzas personales de las del emprendimiento. 

“Trato de separar lo que es mi presupuesto personal y el de la empresa, y pongo un porcentaje de ahorro para cualquier emergencia.” 

Su esfuerzo le ha permitido ganar visibilidad, participar en ferias regionales y nacionales, y representar la cadena productiva del paiche en espacios de alto nivel, incluso logrando ventas internacionales. A cinco años, se proyecta con una planta de procesamiento propia, una piscigranja y un espacio donde las personas puedan conocer de cerca la crianza del paiche. 

Y su mensaje para otras mujeres es claro: “Anímate a emprender en algo que realmente te gusta. Todo el proceso es paso a paso.”